Intro.
El nombre de Jesucristo es el nombre más conocido en todo el mundo. Más libros han sido escritos sobre él que cualquier otro hombre. Se puede ir a las selvas calurosas de la Africa y encontrar gente que han oído de él. Se puede ir a los desiertos de la África también donde el viento levanta nubes de arena y polvo y allí también Cristo es conocido. Se puede ir al polo norte donde viven a los esquimales y ellos van a decir, «Sí nosotros también conocemos el buen nombre de Cristo».
I. ¿Quién es Jesucristo?
A. Él es el que ha resucitado de los muertos.
1) La tumba no pudo retenerlo como su cautivo.
2) Lo mejor que el hombre pude esperar es que va a vivir después de la muerte en la memoria de los que le conocían.
a) Algunos escriben libros.
b) Algunos han hecho grandes esfuerzos para mejorar la vida humana.
c) Algunos de los faraones del Egipto edificaron grandes pirámides.
3) Algunos pocos han resucitado de los muertos, como Lázaro, pero todos ellos murieron otra vez. Cristo ascendió a los cielos sin morir la segunda vez.
B. Él es el gran pastor de las ovejas.
1) Un rebaño de ovejas tiene que tener un pastor. En la época de Jesucristo, no había alambre con que hacer cercas alrededor de los campos en que se pastan a las ovejas. Un pastor siempre tenía que cuidarlas.
2) Jesucristo cuida a su rebaño.
* La oveja lastimada que no quería estar detenida por su pastor para que la atienda. Pasó un par de días y se infectó y estaba mucho peor.
C. Jesucristo es el que confirmó el pacto eterno.
1) Un pacto es un acuerdo o una promesa.
2) El pacto eterno es igual con el pacto nuevo que se encuentra en Heb. 8:8-13
a) Es una relación personal para con Dios.
b) Es el último pacto que Dios va a hacer con su pueblo.
3) Es confirmado con la sangre de Jesucristo.
* Si el padre dice a su hijo, «cuando yo muero tu puedes tener el negocio». Esta es una promesa. Pero si aquel padre va a un abogado y hace un testamento que está archivado en una oficina del gobierno entonces la promesa está confirmado. Cristo confirmó la promesa de su Padre con su sangre.
a) No depende en nuestras buenas obras.
b) Tenemos parte en este pacto por aceptar a Jesucristo como nuestro Salvador.
II. Lo que él quiere de nosotros.
A. Que seamos aptos en toda buena obra.
1) II Cor. 9:8
2) Fil. 1:6
3) Dios nos prepara para lo que él quiere que hagamos.
* Mi testimonio.
a) Me sentía muy inferior en la presencia de otros.
b) Vivía casi toda mi vida en el campo y sabía muy poco de las costumbres de la sociedad moderna.
c) Poca educación.
B. Que hagamos lo que es agradable delante de los ojos de Dios.
1) No basta solamente agradar a sus padres o la maestra en el colegio.
2) No basta para un hombre solamente agradar a su jefe o a los vecinos.
3) Debemos agradar a Dios.
a) Un mentiroso no puede hacerlo.
b) Un ladrón no puede hacerlo.
c) El que habla con malas palabras no puede hacerlo.
1. Es un mal testimonio para la iglesia.
2. Es un mal testimonio para el Señor.
C. Él quiere que soportamos la palabra de exhortación. v. 22
1) ¡Ay de aquel que piensa, yo no puedo hacer ningún mal!
2) Debemos escuchar cuando alguien trata de exhortarnos.
3) La exhortación verdadera viene de la Palabra de Dios.
4) Viene en el espíritu de mansedumbre. Gal. 6:1
D. Él quiere que le demos gloria por los siglos de los siglos.
1) Heb. 13:8 Él es el mismo. Siempre será digno de gloria.
2) Nuestra esperanza por los siglos de los siglos se encuentra en él.
3) Esto es lo que los santos en los cielos hacen con gozo todos los días.
4) Él es el único digno de esta gloria.
Concl.
Así que, Jesucristo es la persona más importante jamás conocido. ¿Lo conoces?